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Euskadi Nacional Ene 31, 2018

Un pacto de estado para transformar el sistema educativo o el parto de los montes


Un pacto de estado para transformar el sistema educativo o el parto de los montes. -

“Parturient montes, nascetur ridiculus mus” (Horacio, Ars Poética).

“Parieron los montes y nació un insignificante ratón “

 

El significado del parto de los montes se utiliza para referirse a aquellos acontecimientos que se anuncian como algo mucho más grande e importante de los que realmente termina siendo. Viene esto a propósito de lo que no quisiéramos que ocurriera con el resultado final del tan deseado Pacto de Estado por la Educación.

Tras un año de comparecencias ante la subcomisión del congreso, los partidos políticos han acordado los 15 puntos sobre los que se van a trabajar los próximos meses para intentar alcanzar el primer pacto educativo de la democracia española. En principio los grupos tienen hasta mayo para consensuar una propuesta para elaborar un documento que siente las bases de lo que ha de ser una nueva Ley educativa.

Desde ANPE, nada tenemos que objetar a los 15 puntos sobre los que ha de articularse la propuesta. Pero ahora empieza la verdadera dificultad del pacto en el desarrollo y concreción que se le dé a estos temas para vislumbrar si lo que realmente se desea es alcanzar un pacto de estado político social y territorial que sirva para transformar nuestro sistema educativo o, simplemente, nos quedamos con un maquillaje de la configuración de nuestro modelo educativo actual basado en la estructura legislativa que lo sostiene: LODE-LOE-LOMCE. Este es el primer interrogante al que hay que dar respuesta.

Hemos dicho muchas veces que el pacto es un medio, no es un fin en sí mismo, por ello apelamos a los principios, que son los que deben sustentar y fundamentar el desarrollo todos y cada uno de estos puntos.

Desde ANPE siempre hemos apostado por la educación como una cuestión de Estado y ahora, más que nunca, en la que asistimos a una grave crisis territorial. Uno de los objetivos estratégicos del Pacto es fomentar un sistema educativo en el que se combine, en todos sus niveles, la equidad y la calidad como parámetros indisociables para mejorar la educación.  El Estado está obligado a definir unos principios y unos contenidos básicos comunes para todos y hacerlos cumplir con la finalidad de cohesionar nuestro sistema y ello afecta tanto a los contenidos curriculares, a los derechos de los ciudadanos a hacer compatible el derecho a conocer y usar el castellano con las demás lenguas vernáculas en los territorios en las que coexistan y a la propia regulación de los cuerpos docentes.

Queremos que el pacto contemple a la escuela pública como eje vertebrador del sistema educativo, sin exclusión de las otras redes, porque es la única que llega a todos los rincones, atiende a todos los alumnos cualquiera que sea su situación y es por ello garante de la cohesión social y del principio de igualdad de oportunidades. En este aspecto es fundamental un acuerdo básico para la financiación.

Pero si el Pacto quiere ser algo más que una declaración de buena voluntad deberá revisar el modelo pedagógico y la estructura que sustenta el sistema educativo. Es preciso un cambio hacia parámetros de calidad basados en la valoración del conocimiento, la exigencia en el aprendizaje, la evaluación rigurosa y el esfuerzo. Ello requiere avanzar hacia una mejor definición de los aprendizajes imprescindibles que hay que garantizar a todo el alumnado en el marco de la educación obligatoria, así como en la modernización del método educativo con nuevas formas de aprender y de enseñar. Los cambios han de afectar al diseño y regulación de la Educación Obligatoria y al Bachillerato y por supuesto apostar decididamente por la Formación Profesional.  En definitiva, Una educación que aspire a la mayor calidad desde la igualdad de oportunidades.

Y para todo ello, como propuesta fundamental hay que abordar inexorablemente la situación del profesorado y su futuro profesional. Debemos acordar medidas de reconocimiento, apoyo y valoración de la tarea docente. Es prioritario el diseño de la profesión docente, en un doble aspecto: una ley de la profesión docente y un Estatuto del Profesorado, que defina como atraer a los mejores profesores a las aulas, como formarlos y como regular una carrera profesional que haga atractiva y motivadora el desempeño de su función. El docente es la clave del sistema educativo. La figura del profesor debe estar en el centro de las políticas educativas y ha de ser un agente determinante para este pacto. Si ello no se aborda en este sentido, el pacto nunca será efectivo y habremos perdido una nueva oportunidad.

Somos conscientes de que el consenso sobre estas cuestiones es complejo, pero es necesario alcanzarlo si verdaderamente queremos sacar a la educación de la confrontación ideológica permanente y dotar de estabilidad y perdurabilidad a nuestro sistema educativo, sabiendo que éste es uno de los instrumentos más importantes de la vertebración y el progreso de una sociedad avanzada a la vez que de una sociedad justa y equitativa.

Se han suscitado muchas expectativas en toda la sociedad. Sería imperdonable que el pacto para transformar la educación en España no se lograse y se generara una mayor frustración. Aún estamos a tiempo.


#Notas de prensa

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